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Viernes, 21 de Septiembre de 2018

La Ciencia Política, como Proceso de cambio hacia la transformación en Argentina.(Parte I)

Carlos Exequiel Olmos

(Catamarca - 27/03/2018) En el marco de los últimos acontecimientos de carácter político nacional, entre ellos elecciones de octubre 2017, la presentación de “Consensos Básicos” formulado por el Presidente Macri, como asimismo ante expresiones en medios de comunicación local y en el Senado de la Nación Argentina, escenarios estos donde se presentaron una variedad de pretensiones y acciones de cuyo análisis surge manifiesta la esencia y visión no sólo de ciudadanos que forman parte de un sector de la Nación Argentina, quienes a su vez hoy ejercen el Poder de Gobierno en representación de los ciudadanos argentinos, sino también es la expresión manifiesta que se visualiza en muchos países del mundo, es entonces que resulta muy valioso considerar y analizar este pensamiento a los efectos de mejorar el bien estar y estado de felicidad del hombre.
En ese sentido, el presidente Macri puso en consideración al país un “consenso básico” en base a tres ejes, responsabilidad fiscal, creación de empleo y fortalecimiento institucional, hechos tales incuestionables y necesarios para su tratamiento, no obstante estar todavía pendiente ver los instrumentos que constituyen la propuesta.
Así mismo, debemos destacar que la presentación de este pensamiento y visión para la Nación Argentina, fue consideradocomo “Proceso de cambio en la economía argentina”, y en ese marco se sostuvo que “el camino emprendido por el presidente Mauricio Macri y su equipo económico tiene como destino que nuestro país mejore la calidad de vida de su gente, bajo esa visión presentaron las medidas adoptadas en la macro economía local; afirmando que, Todos queremos mejorar la productividad de la economía nacional, con lo cual permitirá que la Argentina elabore más bienes y servicios. En este sentido se argumentó que al “Producir más bienes y servicios aumenta el poder adquisitivo del salario. Esto se debe que al haber más bienes ofreciéndose, baja el precio de ellos y entonces, se puede comprar una mayor cantidad de productos con la misma suma de dinero.”
Pues, comparándose con gestiones precedentes a la actual, se preciso que “se ha dejado atrás la sola mejora del salario por decreto que pretendía ganarle a la inflación”, y consideran que las estr5ategias “para conseguirlo, entre otras cosas, es prioritario contar con reglas claras (respetando la Institucionalidad), datos precisos (en base a la recuperación del Indec), bajar la presión fiscal (mediante una Reforma Tributaria) y conocer de antemano los costos de la producción de dichos bienes y servicios (impacto del costo laboral en los productos).”
Cabe destacar también la reflexión final que se realizó al manifestar que “La economía no crece por obligación, sino que mejora por la confianza de la gente en las políticas macro que desarrollan los gobiernos. Entonces, cuando hay seguridad, aparecen las inversiones, se toman riesgos a largo plazo, vuelven los depósitos en bancos y se financian los proyectos;” y por último, “tener en el 2017 una baja del déficit fiscal, del gasto público real, de la presión tributaria y de la inflación, más una suba del PBI, luego de 100 años, es la muestra real y evidente de que estamos en el camino correcto.”
En síntesis, bajo estos lineamientos se estableció el paradigma postulado para la Nación Argentina en este ciclo, ante ello podríamos preguntarnos entonces, ¿Cómo será la Distribución de la Riqueza, oportunidad y libertad bajo este paradigma?
Este hecho de postular una idea de “El Cambio”, brinda la oportunidad para que otros sectores y con otros ideales en la sociedad puedan plasmar y complementar con visiones que se encuentran en el consciente colectivo de la Nación, entendiéndose que la conformación de la nación tiene características propias de pluralidad, diversidad y solidaridad, sobre las cuales deben construirse los paradigmas. A tales fines corresponde un análisis previo del paradigma propuesto para así entenderlo aún más y valorar su factibilidad o no, luego corresponde coadyuvar en la mejora continua del mismo, en otras palabras, aportar visiones que puedan acrecentar no solo el bienestar sino también el bien común y transitar la vida en paz y felicidad.
En este sentido, del paradigma formulado se evidencia que “El cambio”lo es desde una perspectiva prácticamente económica, sin hacer alusión a otros aspectos que hacen al hombre y al estado mismo, pues este paradigma económico direcciona los valores del hombre y la Sociedad por lo que hago y tengo, con lo cual descuida la esencia misma del hombre y de la sociedad, distrayéndose de valorar el potencial del hombre como del estado mismo, y circunscribe al trabajador como un asalariado sin posibilidad a la movilidad social ascendente, dependiendo de lo que pueda comprar más y con el mismo salario, y por otro lado, al Estado condicionándolo en una dependencia de lo que se inviertan en él o del crédito.
Así, bajo este paradigma tanto el hombre como el estado evidencia una situación de dependencia condicionada por lo económico, lo cual hoy se requiere más que ello, se necesita un paradigma que permita descubrir no solo el potencial real para el desarrollo en el aspecto económico, sino también encontrar el camino de la felicidad como Ser. Mientras nos encontremos en esta dependencia y no miremos nuestro propio potencial y valoremos integralmente nuestros recursos, será difícil hablar de desarrollo del hombre y de la sociedad, pues solo tendremos soluciones temporales de épocas que se repiten en ciclos tras ciclos, dependiendo solo del estado, pagando créditos y relegando los recursos propios.
La propuesta de “El cambio”, si bien es valorable toda vez que evidencia parte de la lógica de evolución, también es cierto que secorre el riesgo de efectividad y eficacia si no forma parte de un “proyecto de transformación macro dotado de un propósito”, pues así su postulación aislada y sin acompañamiento de propósito tropezará nuevamente en la “polarización asincrónica de la Nación”, cuestión esta que debe ser atendible con pensamientos sistémicos, socioeconómicos y cultural entre otros.
En este sentido, se torna difícil producir proceso de cambio desde una sola perspectiva (la económica), pues se requiere converger y articular en sinergia a cada una de las partes, intereses y necesidades que conforman el Estado Nacional (plural) con un ideal superior y trascendente.
Ante estas circunstancias entonces nos lleva a preguntarnos, ¿Qué se podría hacer?, ¿Quiénes deberían participar en construir una macro-visión?,¿En qué condiciones?
COMPROMISO Y CONVERGENCIA
Ante lo primero surgen dos palabras “COMPROMISO COLABORATIVO”,y en cuantoa lo segundo, es necesario que todo el arco político de jurisdicciones provinciales maduren el ideal de Nación y decidan colaborar con el gobierno central, proponiendo ampliar la perspectiva económica y encauzar la conducción del País desde una visión holística y de estadista, acompañando con la formulación de proyectos más que con quejas, culpas y confrontación, superando el marketing de gobiernos de gestión de urgencias encubriendo pretensas candidaturas y comprometiéndose a trabajar en la elaboración de proyectos sobre la base de un diagnóstico que considere el potencial real de cada jurisdicción, o sea, en base a los “propios recursos que poseen” y evitando incurrir lo que a la fecha sucede, la no utilización óptima del potencial produciéndose con ello entropías deficitarias de recursos que conducen a solicitar auxilios financieros.
Pues las provincias con estudios, análisis y diagnósticos objetivo sumado a proyectosrazonables cuya visión trascienda los gobiernos de turno, permitirá el desarrollo no solo local sino también regional; no obstante para este compromiso, se debe estar preparado íntegramente con la apertura a nuevos desafíos de rupturas y transformación de paradigmas, como ser el estado elefantiásico y su restructuración, el uso de energías alternativas, sistema educativo y cultural, sistema de seguridad y justicia, sistema productivo, la industria minera entre otras; pues el impedimento de ello es también la mala praxis política queutiliza alestadocomo benefactorprimario de contrapartida electoral y sponsor de candidatos improvisados que hacen inviable “ver la realidad”, cuestiones estas últimas que hoy están naturalizadas y que debemos desarraigar, y para ello deberá planificarse con prioridad los servicio al pueblo más que el beneficio electoral con ciudadanos probos, competentes y dotados de valores del hombre.
También es cierto que el gobierno central, debe hacer lo propio en el compromiso colaborativo y considerar de poner en práctica valores como la ecuanimidad y la solidaridad con los estados provinciales parte de la Nación (art. 75 inc. 2 Const. Nac.) más que de subsidiariedad, puesto que conformar un presupuesto Nacional bajo la lógica de la cuantía de ciudadanos por jurisdicción local, evidencia nuevamente la praxis desde una visión solo económico más no así de estadista, y prueba de ello es el presupuesto 2018, donde algunas jurisdicciones percibirían un 0,62% y otra más de un 40,00%; pues así formulada la distribución de la riqueza no se ajusta equitativamente para cada jurisdicción, relegándose la posibilidad de desarrollo a los estados provinciales, y produciendo un desequilibrio en orden Nacional, con la consecuencia final que perjudica a todos, incluidos a los propios beneficiarios del 40% con efectos inversos y de impacto social de rebote (superpoblación concentrada existente y en crecimiento que data desde la génesis de nuestra nación).
Pues, hoy Argentina requiere superar el enfrentamiento y buscar la armonía en la pluralidad diversa. Nuestra Nación y el mundo demandan el comprometerse en el ser respetuosos e irreprochables poniendo en práctica nuevas formas de relacionarnos, como las que ya se expuso en publicaciones anteriores, la “VISIÓN DE CONVERGENCIA TRASCENDENTAL”, donde el beneficio es del conjunto (bien común) en paz y felicidad, mas no así el bien de las mayorías; en otras palabras, un postulado en el cual cada hombre, conforme las oportunidades que brindan al distribuirse las riquezas de manera ecuánime, pueda en libertad desarrollarse como tal y reconocer su esencia al verse valorada su dignidad como persona humana, por lo que es.
La evolución constructiva de la nación, tendrá entonces solidez y efectividad continua, si y solo si se lo hace bajo principios y “paradigmas de transformación con perspectiva holística”; pues en la búsqueda de las ciencias que pudiera darnos las pautas para ello, tenemos a la ciencia política, donde no solo contempla lo económico sino también lo social con valores y principios de convivencia reglado en el contrato social, la Constitución, el cual genera certidumbre y certeza cuando se cumple y se hace cumplir la norma.
Entonces, el paradigma cuyo proyecto de gobierno incluya el sustrato social, dotara de sentido de Ser no solo al hombre sino también a la comunidad en su conjunto, permitiendo como propósito la búsqueda de la felicidad por lo que “es”, dado que la felicidad del hombre es un estado que reposa en el Ser.
Es así, que convergencia trascendentalencuentra sus fundamentos en las Ciencias Sociales y concretamente desde la Ciencia Política con proyección desde lo ontológico (el Ser), donde el materialismo práctico y el utilitarismo se ubican en armonía sincrónica y articulación con el primero, más no así su sustitución, pues no es excluir la economía, todo lo contrario, la ubica como sistema e instrumento al servicio del hombre.
Ahora sí, podemos comenzar en aproximarnos y alinearnos en un “proceso de Mejora Continua” al “Proceso de cambio en la economía argentina” propuesto por el equipo del Gobierno Nacional, dado que no caben dudas que con muy buena intención fuera formulado, y hoy con los aportes de los distintos estados provinciales que conforman la nación, pueden ampliarlo y mejorarlo aún más con una visión holística e inclusiva de todas las partes e ideas, y con ello permitirá construir proyectos fundados en sinergia con propósitos de beneficios mutuos y del conjunto de los argentinos; así los hechos, podemos sostener que el ideario del cambio es pionero pero a la vez, puede ser mejorado por un paradigma más amplio que brinda equilibrio a la pluralidad diversa, y que en la república no solo sea lo económico una cuestión de estado sino también lo social, pues entonces este paradigma hoy podemos decir que es “La Ciencia Política, como Proceso de cambio hacia la transformación en Argentina”.

Carlos Exequiel Olmos
Abogado
Mail: exequielolmos@hotmail.com

Fuente: El Ancasti

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