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Viernes, 22 de Enero de 2021

¿Es posible un Río Gallegos sin cables?

El cableado forma parte del paisaje urbano, aunque muchas veces genera inconvenientes. La recorrida subterránea es una alternativa, pero todavía está lejos.

(Río Gallegos. - 26/11/2020) Todas las ciudades, incluidas Río Gallegos, siguen avanzando en tecnología no solamente en cuanto a energía, sino también en conectividad. Esto implica conexiones y las conexiones conllevan cableado. Recorrer las calles de la capital sirve para visualizar los tendidos, muchas veces que ocupan gran parte del paisaje urbano. En algunos casos, los árboles más antiguos de la localidad (ver más adelante) han crecido tanto que han alcanzado a rozarlos. Además, el cableado genera inconvenientes, por ejemplo, cuando hay fuertes ráfagas de viento, ya que se terminan cortando o generando cortos. Pero ¿es posible una ciudad sin cableado aéreo? la respuesta corta es "sí", aunque lo más apropiado y lógico sería un "sí, pero...".

Río Gallegos viene creciendo año a año en cuanto a la urbanización. Si bien el tendido eléctrico en zonas como los barrios ya establecidos o el centro de la ciudad sería algo que demandaría miles -o millones- de pesos, lo cierto es que la capital sigue expandiéndose y podría ser una buena oportunidad para que, en aquellos barrios en formación, exista una nueva modalidad de tendido eléctrico.

De todas maneras, de momento el cableado bajo tierra no está en agenda. Ni para los legisladores que se encargan de elaborar leyes y ordenanzas ni para la industria de internet o telefonía, están en crecimiento.

Según pudo conocer TiempoSur de la voz de algunas de las compañías locales que ofrecen este servicio, lo cierto es que de momento no está en planes el tema del tendido eléctrico bajo tierra. No solamente por los costos operativos que esto implicaría, sino también que en el caso de la fibra óptica requiere otro tipo de cuidados. De todas maneras vale señalar que esta red en algunos casos si va bajo tierra.

El problema del viento

La Patagonia es conocida por sus intensas ráfagas de viento. Es normal que al menos una vez a la semana en Río Gallegos se viva un clima ventoso. Esto, sumando al factor de los cables, hace que en algunos casos los mismos terminen desprendiéndose, con todo lo que ello significa. Varias han sido las veces que vecinos de diferentes barrios de Río Gallegos han denunciado la caída de cables, algo que podría prevenirse en caso de ir bajo tierra.

El factor postes

La colocación aérea de los cables de luz tiene otro tema que acompleja a los ciudadanos: los postes de luz. Muchos de ellos ya tienen varias décadas encima. Los que son de caño o de fierro ya tienen capas de óxido, para el peligro de la comunidad. Ya hubo un caso de un poste ubicado en la costanera local que terminó cediendo y golpeando en la cabeza a una pequeña de Río Gallegos.


Un caso nacional

La provincia de Mendoza tiene desde el año 2007 una ley que establece que las conexiones deben darse a través de sistemas subterráneos, empezando a cambiar ya de por si el conocido sistema de conexión aérea.

ARTÍCULO 1.- Establécese la obligatoriedad de reemplazar el tendido de cables aéreos por un sistema de cableado subterráneo en todas las zonas urbanas del territorio de la provincia de Mendoza, para los servicios de telefonía, televisión por cable y electricidad.

ARTÍCULO 2.- El Gobierno provincial, a través del Ministerio de Ambiente y Obras Públicas, conjuntamente con los organismos de control de las empresas privatizadas de servicios, elaborarán un proyecto de factibilidad para el reemplazo gradual de los tendidos de cables aéreos existentes por los subterráneos, para los próximos quince (15) años, a partir de sancionada la presente Ley.

ARTÍCULO 3.- Este tendido deberá considerar la posibilidad de utilizar una misma cavidad donde se agrupen distintos servicios, procurando que su trazado se realice por la calzada y con un sistema de perforación por túnel para evitar el deterioro de la misma.

Por otra parte para citar otro Municipio que aprobó una ley similar, vale irse a Río Negro. Allí se aprobó por unanimidad en el Concejo Deliberante, la ordenanza que obligará la distribución de servicios subterráneos dentro del ejido urbano.

De aquí en más, siguiendo el estándar de ciudades modernas, cualquier nueva urbanización en Río Tercero deberá tener cableado subterráneo.

El consenso entre los ediles deja en evidencia que se trata de una tendencia necesaria en torno al futuro crecimiento urbano. Naturalmente, surgirán condicionamientos, siempre atados a una cuestión económica pero existen numerosos fundamentos en los cuales apoyar esta exigencia.

Entre los argumentos esgrimidos en el proyecto de ordenanza, se recuerda que el cableado aéreo obliga a la poda excesiva de especies arbóreas, que muchas veces son mutiladas y luego sus ramas crecen más débiles de lo habitual, potenciando el riesgo de caída de ramas en la vía pública.

También considera primordial la necesidad de contar con un arbolado sano y fuerte, como consecuencia de los problemas ambientales.

Otro aspecto apuntado es la problemática que se genera en casos de asistir siniestros, como consecuencia del cruce de calle con redes eléctricas. La existencia de cableados aéreos también presenta riesgos potenciales, para personas y bienes, en caso de catástrofes naturales.



Cableado bajo tierra

Para instalar el cableado subterráneo en los condominios, los arquitectos primero diseñan el sistema. Luego se procede a la excavación de los terrenos y a la instalación de los ductos por donde se introducen los cables.

El material de los ductos varía según el grosor de los cables. Los de manguera o polietileno se usan para los de diámetro pequeño: de 12 a 50 mm. Los de PVC o cloruro de polivinilo albergan cables más gruesos: de 50 a 160 mm. Por último, los de hormigón son utilizados para los cables de alta tensión. Algunos ductos contienen de dos a cuatro orificios, que permiten albergar, al mismo tiempo, cables para distintos usos. Por ejemplo, en uno de los agujeros puede ir cable telefónico y en el otro, de Internet. Los cables eléctricos, no obstante, nunca pueden mezclarse con los de otro tipo. Siempre deben ir en ductos separados para que no haya interferencias en las comunicaciones. El anexo de la Ordenanza 022 establece que los ductos que contienen cableado eléctrico deben guardar una distancia de al menos 40 cm de los otros conductos

Fuente: Tiempo Sur

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