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Viernes, 28 de Febrero de 2020

Representación legislativa: sin equidad de territorio

La discusión por la modificación de la Ley 7.722 puso en duda si los departamentos tienen una verdadera representación parlamentaria.

(Mendoza. - 30/12/2019) Las idas y vueltas de la reforma de la Ley Provincial 7.722, con manifestaciones de distintos puntos de la provincia en rechazo a lo sancionado por la Legislatura, puso en duda el consenso social con el que cuenta el gobierno de Rodolfo Suárez para avanzar en el tema de la minería metalífera. Sin embargo, en el recinto y en comisiones se escucharon varias voces a favor de la modificación de la normativa, pero poco se supo sobre la visión, en voz de sus representantes, de todos los departamentos. Así, la duda acerca sobre si éstos tienen una verdadera representación, se hizo presente.

El análisis sobre la composición del sistema bicameral explica un poco los “por qué” de algunos silencios. A esto habría que agregarle la denominada “votación en bloque”, en donde el acuerdo es hacia dentro de los espacios, los pulsadores se presionan en esa línea y casi no hay expresiones públicas sobre diferencias.

En lo concreto, Mendoza cuenta con cuatro secciones electorales que agrupan a departamentos con distintas realidades. El primer distrito electoral lo componen Guaymallén, Las Heras, Capital y Lavalle. Por otro lado, La Paz, San Martín, Santa Rosa, Rivadavia, Junín y Maipú integran el segundo distrito electoral. La tercera sección, es la que agrupa a Godoy Cruz, Tunuyán, Tupungato, Luján de Cuyo y San Carlos. El sur, en el cuarto distrito electoral, reúne a San Rafael, Malargüe y General Alvear.

Es la Casa de las Leyes la que determinará después de cada censo nacional, el número de diputados que corresponda elegir a cada seccional electoral, en proporción a su población. De acuerdo a la información proporcionada desde la Cámara Baja, le corresponden 15 representantes al primer distrito electoral, 12 al segundo, 11 al tercero y diez al cuarto, contabilizando un total de 48 diputados.

La Cámara de Senadores tiene 38 legisladores distribuidos en las mismas secciones electorales: 13 integran el primer distrito electoral, nueve el segundo y ocho 8 legisladores el tercer y cuarto distrito (cada uno).

Sin embargo, cuando comienza el desglose, distrito por distrito, aparece la inequidad en lo que respecta a la representación departamental (ver infografía). En la Cámara de Diputados, por el segundo distrito, hay 5 representantes de San Martín, frente a uno de Santa Rosa y la misma cantidad para La Paz. Rivadavia, no tiene ningún representante.

San Rafael, con ocho diputados acapara al cuarto distrito, que además cuenta con dos de General Alvear y ninguno de Malargüe. Rivadavia y Tupungato no tienen diputados.

Si se analiza la Cámara Alta, se observa que por el primer distrito hay cinco senadores de Capital, tres por Guaymallén, cuatro por Las Heras y solo uno por Lavalle.

Tunuyán no tiene representación en ninguna de las dos cámaras. Durante varios años tuvo en el recinto a Patricia Fadel. Sin embargo, este panorama cambiará cuando Paula Allasino (3° distrito) deje su banca para asumir en la Contaduría General de la provincia y en su lugar ingrese Emiliano Campos, coterráneo de Fadel.

Un informe de la Universidad Nacional de Cuyo advierte que el actual sistema, como está planteado “genera casos de sobre representación y de sub o infra representación política de distintas regiones de la provincia

“Esta situación, afecta directamente el derecho a representar y a ser representado; el derecho a la participación política y el derecho a peticionar a las autoridades. Además, promueve el desinterés y la desidia por la cosa pública y por la actividad política”, afirma el texto.

A las preguntas sobre el por qué la representatividad en las cámaras responde a la población, pero no así a la territorialidad, las responde Alejandro Pérez Hualde ante la consulta de Los Andes: “Esas bases de representación no son una matemática que surge de la cantidad de votantes. Es una mezcla de base poblacional con base de negociación política”.


Los dichos del ex ministro de la Corte Suprema de Justicia de Mendoza responden a que sólo se estipula una representación, con un determinado número de diputados/as senadores (con mínimos y máximos) pero no establece que haya un/a representante de cada departamento, como sí sucede a nivel nacional con el Senado. Allí son 72 los/as senadores/as, a razón de tres por cada provincia y tres por la Ciudad de Buenos Aires, correspondiendo dos bancas al partido político que obtenga el mayor número de votos y la restante al partido político que le siga en número de votos.

“El sistema de la Nación tiene un origen histórico que es un pacto político que puso fin a una Guerra Civil, luego Perón agregó 10 provincias y fue otro juego político. Esa es la base fuerte del federalismo, de la cual carecemos los mendocinos”, agrega el reconocido constitucionalista.

Pensando en un posible esquema que sea más equitativo, Pérez Hualde plantea una combinación entre un piso de 18 representantes, uno por cada departamento pero no proporcional porque “si le doy uno a La Paz le tengo que dar 100 a Guaymallén. Y el resto de la conformación en función de otras pautas”.

“El Senado de México tiene dos tercios repartido en forma igualitaria con los 33 estados, y el otro tercio es para la Ciudad de México que tiene 33 millones de habitantes. Se puede hacer, en la política hay que poner creatividad, estudio, ver cómo resolvieron los cordobeses la reforma de su constitución”, concluye.

¿Hacia la unicameralidad?
Rodolfo Suarez fue enfático durante su campaña electoral en bajar el costo de la política, sobre todo en la Legislatura, debido a que Mendoza es la segunda provincia con más legisladores (86 en total), detrás de Buenos Aires.


Para modificar el sistema y conformar una sola cámara es necesaria una reforma de la Carta Magna provincial, algo que no ha sido posible las veces que se intentó hacer porque el electorado no ha estado de acuerdo.

Pérez Hualde expresó que “Mendoza se debe un debate sobre la reforma, es una deuda que tenemos generacional. Hemos ido cambiando algunos artículos pero ha llegado el momento de revisar su constitución y lograr los consensos para que la reforma sea consensuada”.

Actualmente, sólo ocho jurisdicciones argentinas tienen un sistema bicameral en vigencia: Buenos Aires, Catamarca, Corrientes, Salta, Entre Ríos, Mendoza, San Luis y Santa Fe.

Uno de los argumentos es el ahorro en el gasto público, algo que el constitucionalista no asegura que sea así. “No es algo automático, uno puede ahorrar plata en el control del gasto y hacer una sola cámara carísima. No necesariamente es ahorro, en la Legislatura hay que revisar la calidad del gasto, en qué se gasta”, sostuvo.

Por otra parte, para el ex juez de la Corte provincial el “motor” de la reforma “siempre es la de la reelección de quien gobierna en ese momento, ha pasado en todas las reformas de América Latina” y considera que “en las democracias más sólidas como son las de Uruguay y Chile, no hay reelección”.

Además, subraya algunas ventajas de contar con dos cámaras, en cuanto a la técnica legislativa con un doble análisis porque los proyectos son revisados por ambas. “Ese doble trabajo hace que sea menos compulsivo”, expresa.

Aunque en caso de unificarlas, entiende que deben conformarse comisiones específicas que cumplan las funciones exclusivas que tiene cada una. En un caso de juicio político, la Cámara de Diputados es quien acusa, y la de Senadores, quien juzga.

Mario Vadillo, diputado provincial por Protectora Fuerza Política y quien ha solicitado que se reforme la constitución a través de un proyecto de ley, expresa que el sistema actual lentifica muchos de los procesos legislativos.

“Me aprobaron el proyecto para el libro de quejas de consumidores digital por unanimidad, ahora tengo que ir a senadores para que me lo aprueben de nuevo. Si obtuve unanimidad en diputados, ¿qué me van a decir los senadores?”, dijo a este medio.

Por otra parte, entiende que las votaciones “en bloque” dejan fuera de juego las discusiones que enriquecen el debate: “hoy los mayoritarios te votan en bloque, hablan siempre los mismos, y casi no hay disidencias salvo casos puntuales como sucedió con la 7722”.

“Hoy ambas cámaras hacen lo mismo, el trabajo es repetitivo. El tema de tener una sola cámara, además del gasto político que pide la gente, el tema real te permite la sanción más rápida. Los cambios hoy son más rápidos y necesitás que las normas se adecuen ágilmente”, indicó Vadillo.

Por Fernanda Verdeslago - Especial para Los Andes

Fuente: LOS ANDES

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